LA PUERTA SE CIERRA PARA LA REENCARNACIÓN A LA TIERRA
Anterior al año 1929, la humanidad era bastante libre de elegir si continuar o no de una manera un tanto indefinida, y la mayoría de los individuos hacían eso. En 1929 ese privilegio terminó y ahora deben elegir entre el camino humano y la Luz. Por lo tanto, al final de esta encarnación, cada uno tendrá una elección en consecuencia.
Ahora el poder de la Luz Cósmica está actuando en el mundo del sentimiento de la humanidad. Todos están de pie en el Portal de la Liberación. Cada uno, a través del libre albedrío y la elección, debe elegir si entrará y avanzará o si irá por el camino humano. Uno no solo debe, sino que está compelido a elegir antes de que la mayor energía y poder le sean liberados.
El ciclo de 2,000 años del Sexto Rayo se ha cerrado y hemos entrado en el ciclo de 2,000 años del Séptimo Rayo, el cual es el último ciclo de 2,000 años del ciclo mayor de 14,000 años. Llegando así al cierre de un ciclo menor y uno mayor. La Ley ha dicho que este es el ciclo final para que la humanidad descarriada encarne en la tierra. Esta es la razón por la cual la Ley Cósmica ha permitido mucha más asistencia en este momento que nunca antes. Por lo tanto, los Seres Divinos han vertido la presión de Sus Luces y Llamas, deseando obtener también la asistencia de aquellas corrientes de vida de la humanidad que se estaban conmoviendo en el sueño de sus almas.
Ya hace 20 años se dijo que aquellos individuos que no desearan beneficiarse (en desarrollo espiritual) de la Instrucción de los Maestros Ascendidos no se les permitiría encarnar de nuevo en la tierra. Esto incluye a los llamados rezagados a quienes la tierra les ofreció un hogar planetario hace tanto tiempo, a aquellos de la humanidad de la tierra y a aquellos ángeles prisioneros, y particularmente a aquellos que están dedicados de boca, pero no de corazón a la causa de la Luz, y a aquellos que no han sido capaces de acelerar su conciencia y la acción vibratoria de sus cuatro cuerpos inferiores.
Estas corrientes de vida han sido recibidas en los Salones del Karma muchas veces, donde se les reasignaba a una nueva oportunidad para servir y, al momento apropiado, pasaban de nuevo a través de las puertas del nacimiento. Ahora el ciclo se ha cerrado. Estos individuos, al cierre de esta encarnación, jamás encarnarán de nuevo en este planeta. Sin embargo, deben una deuda kármica. El planeta tierra debe ser despejado para que la séptima raza raíz pueda entrar.
Para este propósito se ha dispuesto un lugar, foco u orbe separado donde ellos puedan acelerarse a sí mismos y tomar más tiempo. Esta provisión que se ha hecho fue mencionada como una pequeña estrella o planeta separado con el nombre de Polaroid. Evidentemente no es un planeta regular. Pero es de suficiente densidad (eso no significa que tenga que haber discordia) para que los individuos que en este momento no puedan o se rehúsen a acelerar (la acción vibratoria de) sus cuerpos inferiores tengan que hacer su progreso evolutivo en este orbe especial dispuesto para ellos. De esta manera se les da más tiempo en el cual cumplir con el requisito de la Ley de su ser. Aquí ellos pueden expresar su libre albedrío (con suerte, solo de manera constructiva) y progresar más lentamente, pero no tendrán acceso a la conciencia de las evoluciones en la tierra; por lo tanto, no pueden influenciar a aquellos que desean expresar su Naturaleza Divina e ir junto con la aceleración del planeta tierra.
Esto significa, por supuesto, a aquellos individuos que no entran bajo las Dispensaciones mediante las cuales ahora pueden hacer la Ascensión en los Niveles Internos, la Dispensación para aquellos en el servicio militar y la de los familiares de ciertos estudiantes.
Para que el planeta tierra avance hacia la Luz y hacia una órbita más alta, los Ámbitos Internos tienen que ser despejados de toda acción vibratoria más baja, así como el ámbito físico.
Por lo tanto, las escuelas, templos y lugares de morada provistos ahora para esos individuos después de desencarnar, que no desean o no pueden acelerar su acción vibratoria lo suficiente, no pueden ser mantenidos en estos ámbitos. Estas corrientes de vida son diferentes de aquellas que primero se presentan para tomar encarnación en un planeta. Porque aquellos en la tierra ya han experimentado eso y tienen una cierta cantidad de desarrollo, cuyos resultados están construidos dentro de sus Cuerpos Causales. Pero ellos también tienen discordia e imperfección, por lo tanto, mal karma que redimir, el cual los otros no tienen.
En la década de 1950, el Arcángel Miguel hizo una petición al Tribunal Kármico para sacar a cada individuo de la atmósfera de la tierra y llevarlo a los Templos de Luz al cierre de esta encarnación, para ser entrenado y preparado para que no necesite encarnar de nuevo. Que el karma que dejen sea colocado en un ígneo horno cósmico del Fuego Violeta, por el cual los estudiantes estuvieron dispuestos a hacer la aplicación para que esto pudiera ser hecho. Ya se había obtenido una concesión parcial de esta Dispensación, la cual fue dada para sus familiares, removiéndolos de la necesidad de encarnar de nuevo, dándoles la libertad de completar su evolución en los Niveles Internos.
El Arcángel Gabriel, el 30 de junio de 1954, también pidió esta Dispensación y dijo que Él estaba dispuesto a despojar cada entidad creada humanamente de ellos para que ninguno fuera forzado a regresar. Él también pidió liberar a la vida Elemental.
Portia, Vocera del Tribunal Kármico, le preguntó al Señor Miguel: "Le preguntamos, ¿qué provisión puede hacer usted para estas almas? Mantener a estas almas de todos los tipos de desarrollo en un Templo por cualquier período mayor de una hora sería una prueba mayor. Usted tendrá entonces que mostrarnos cómo las otras 23 horas del ciclo de 24 horas proveerán para el bienestar de estos individuos, donde ellos puedan poner en acción la Ley tal como es presentada y aprender la maestría de la energía y la vibración".
Miguel: "Serapis y los Hermanos del Cuarto Ámbito se han ofrecido conmigo para proveer no solo Templos sino hogares y focos de una densidad suficiente para ser satisfactorios para estos tipos".
La razón por la cual se dio la concesión para los familiares de ciertos estudiantes fue porque estos estudiantes estuvieron dispuestos e hicieron la aplicación para que les fuera transmutado el karma en el plano físico que era necesario. El karma en sus cuerpos internos —el mental, emocional y etérico— ese lo podían hacer en los Niveles Internos. Para este propósito fueron construidos Templos en los Niveles Internos para su entrenamiento, a fin de prepararlos para hacer la Ascensión desde allí. Algunos ahora encarnados que no logren la Ascensión tendrán la oportunidad de encarnar de nuevo en la tierra.
Los individuos que aún no se han determinado a servir a la Luz y no han limpiado sus cuerpos inferiores no pueden entrar en la acción vibratoria más alta, por lo tanto, no pueden ir junto con la tierra cuando esta se mueva hacia la siguiente órbita. Así que es obvio que no pueden quedarse en la atmósfera ni en los Ámbitos Internos de la tierra porque todo eso irá junto. Por lo tanto, tuvo que hacerse alguna provisión para ellos en donde puedan funcionar a una tasa vibratoria más baja. Y eso es lo que es este lugar o llamado nuevo planeta o estrella. Una especie de salón de clases donde se les dará un entrenamiento especial o particular. Esto difiere de un planeta nuevo en un sistema solar que es habitado por corrientes de vida nuevas. El término foco de orbe o lugar puede ser más apropiado que planeta.
Puesto que la Tierra ha de moverse hacia adelante, es comprensible que este lugar deba estar fuera de la atmósfera y ámbitos de la tierra. Aunque es similar a los Templos y lugares de morada que han sido provistos en los Niveles Internos para aquellos que entran bajo las Dispensaciones mediante las cuales pueden hacer la Ascensión desde allí y no tienen que encarnar de nuevo en la tierra. La Dispensación dada para los familiares de ciertos estudiantes, y también la de aquellos atraídos al servicio militar. A estos se les da entrenamiento en los Niveles Internos, aprenden la Ley y luego hacen la Ascensión desde allí. A lo largo de los años, a través de los Decretos y la Aplicación por parte del cuerpo de estudiantes, el karma necesario del plano físico ha sido manejado para ellos por los Grandes Seres.
En este lugar o nuevo orbe, se puede asumir que no habrá ciertas cosas y actividades destructivas que están aquí ahora, como la guerra, la droga, el alcohol, la matanza de animales, etc. Y esas vibraciones erróneas tienen que ser lidiadas cuando uno toma la forma física aquí. (Continuará)
La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.1 N.3, septiembre-octubre, 25 Era de Liberación (1979), por A.D.K. Luk. A.D.K. Luk Publicaciones (Traducido por Editorial "YO SOY", Costa Rica)
A diferencia de las almas nuevas que llegan a un planeta, estas corrientes de vida aquí ya han tenido la experiencia de la encarnación física y mucho construido dentro de sus Cuerpos Causales. Ahora es una cuestión de cambiar su conciencia, limpiar sus cuerpos y enmendar las cosas, pagar sus deudas kármicas al prestar servicio impersonal.
Cuando se hizo mención sobre que no se permitiría a los individuos encarnar de nuevo en la Tierra, se hizo la pregunta de si serían aniquilados. No. Ningún individuo es jamás aniquilado. Una vez que una individualización ha tomado la decisión de ser un individuo, ese permanece como una individualización para siempre. Todas las llamadas "almas perdidas" de las que hablan las iglesias, también tienen más oportunidad. Cada uno eventualmente tiene que hacer la Ascensión. Dicen que solo Dios es eterno —entonces, ¿cómo puede alguien estar en el infierno por la eternidad?
Cada año el Tribunal Kármico selecciona a uno de cada tres solicitantes para encarnar de nuevo durante el año, mientras que a dos se les niega. Así que hay aproximadamente un tercio de los diez mil millones de almas en encarnación. Algunas personas por supuesto tendrán la oportunidad de encarnar de nuevo, pero para aquellos que tal vez no encarnen de nuevo en la Tierra, entonces los dos a quienes se les negó pueden tener una oportunidad. Por lo tanto, eso tomaría unos pocos cientos de años para llevarlos a todos a la encarnación. En la década de 1930 se dijo que los libros que iniciaban la obra temprana (Actividad "I AM" ["YO SOY"]) de Saint Germain para la Nueva Era editados entonces serían usados por unos pocos cientos de años. Este proceso de cerrar la puerta para ciertas corrientes de vida da la esperanza de liberar al planeta de la humanidad descarriada para que pueda avanzar hacia la Luz. A menos que las corrientes de vida vayan junto con la Ley Cósmica —esto es, este Empuje Cósmico— eventualmente se eliminarán a sí mismas de la Tierra. La Tierra tiene que avanzar, ya no puede permanecer inerte y ser sostenida.
"Rezagados" se refiere a aquellos individuos que no eligieron progresar a lo largo del Sendero de la Vida tan rápido como el resto de las corrientes de vida que evolucionaban con ellos. Por mandato de la Ley Cósmica, estos planetas estaban destinados a moverse hacia adelante hacia una mayor perfección y una acción vibratoria mucho más rápida, y estas almas recalcitrantes, que vibraban a una tasa más lenta, no serían capaces de encarnar en ellos.
Cuando los planetas en un sistema solar surgen uno tras otro, y sus evoluciones progresan hasta un cierto punto, ellos se mueven hacia adelante un lugar en el sistema solar. Para esto, toda acción vibratoria es acelerada. Por lo tanto, aquellas corrientes de vida que no desean cumplir, es decir, acelerar su acción vibratoria, no pueden ir junto con su planeta.
Así que los Santos Seres Crísticos de esos individuos tienen que descender con ellos al siguiente planeta en línea, el cual es de una acción vibratoria más lenta. El término "rezagados" se ha usado de manera general para estos individuos. Sin embargo, los rezagados que vinieron a la Tierra evidentemente no eran solo del planeta adelante de la Tierra, sino también de otros planetas y sistemas.
Si el planeta Tierra fuera disuelto, la humanidad no tendría lugar donde encarnar, y todos se habrían convertido en los llamados rezagados. Es evidente en una raza cuáles están atrasados. Así es con las corrientes de vida en relación con la capacidad de ir junto con la Tierra. La Ley Cósmica es impersonal, tal como un cable cargado actúa sin respetar a las personas. La Ley no considera excusas ni coartadas. Uno tiene que dar la talla y producir los resultados. No burlaremos a la Ley como promueven a los niños en la escuela hoy en día, ya sea que sepan leer, escribir, etc., o no. Todos aquellos que no aceleren sus cuerpos inferiores lo suficiente y vayan junto con la Tierra se están rezagando —se quedan atrás—, por lo tanto, no podrán encarnar de nuevo en la Tierra.
Si los estudiantes no hubieran atraído suficiente Luz, la Tierra habría estado destinada a disolverse y no habría habido lugar para que la humanidad volviera a reencarnarse. Así pues, evidentemente habría habido más rezagados de los que fueron traídos aquí a la Tierra.
Puesto que hasta ahora se ha evitado una gran acción cataclísmica, se han establecido muchas escuelas en los Niveles Internos y se ha provisto el nuevo orbe sobre el cual las corrientes de vida que no pueden ir junto con la Tierra pueden hacer progreso. Y esperamos que eventualmente alcancen la Ascensión.
A finales de la década de 1930, cuando algunos estudiantes se apartaron de la Luz, se dijo que la Luz continuaría, y más adelante en la Nueva Era, cuando la perfección se manifestara en la Tierra, se haría que estos individuos vieran eso. Se proveyó un lugar para ellos al desencarnar, en donde morar, donde no pueden contactar ni influenciar a nadie en la Tierra.
Como se dijo en la obra temprana (Actividad "I AM" ["YO SOY"]), la Luz continuaría independientemente de o a pesar de cualquier ser humano, y que no había ser humano que fuera indispensable. Sin embargo, la esperanza era que grandes números de personas aceptaran y se beneficiaran de esta Instrucción de los Maestros Ascendidos y hicieran la Ascensión. Puesto que han elegido no hacerlo, la Ley Cósmica ahora lo está resolviendo de otra manera. Por lo tanto, cerrando la puerta para la reencarnación para que esos individuos no puedan detener más el progreso de la Tierra.
La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.1 N.4, noviembre-diciembre, 25 Era de Liberación (1979), por A.D.K. Luk. A.D.K. Luk Publicaciones (Traducido por Editorial "YO SOY", Costa Rica)
En la Visión de Washington, cuando la Diosa de la Libertad se le apareció en el invierno de 1777-78, ella le mostró tres escenas de peligro que vendrían sobre esta República, de las cuales la tercera sería la más temible. Las guerras Revolucionaria y Civil, y la tercera en la cual ella dijo que, si ocurría, una Luz como de mil soles descendería. Esto habría ocurrido en la década de 1930, pero debido a que hubo suficientes estudiantes que dieron la obediencia e hicieron suficiente aplicación, a través de la cual los Grandes Seres pudieron disolver y manejar esas fuerzas oscuras acumuladas hasta el punto donde no ha sido necesario hasta ahora liberar esa Luz como de mil soles para salvar esta tierra y país.
Si esa acción hubiera tenido lugar, grandes números de personas habrían sido lanzadas fuera de la encarnación. Puesto que en la obra temprana (Actividad "I AM" ["YO SOY"]), algunos estudiantes han estado esperando algún gran evento, un cataclismo o algo por el estilo que ocurra para sacudir a la gente y despertarla. Sin embargo, ¿qué pasa después de un gran terremoto dañino, etc.? La gente que sobrevive, cuando se recupera del impacto, continúa exactamente de la misma manera en que lo hacía antes. Excepto unos pocos, quienes pueden comenzar a reflexionar un poco.
Incluso aquellos que se despiertan desde adentro, muchos de ellos cuando tienen alguna acción interna, especialmente cuando tienen alguna clarividencia y/o clariaudiencia, sienten que pueden tener su propio contacto con Dios y no quieren seguir la instrucción que los Maestros Ascendidos han dado. A menudo se conectan con los niveles inferiores. Algunos entonces sienten que van a traer la Enseñanza para la Nueva Era. Sin embargo, el entendimiento ha sido que lo que Saint Germain y los Grandes Seres dieron en las décadas de 1930 y 1950, era todo. Todavía tenemos la Enseñanza que se supone que Jesús dio, no algo que alguien dio que vino después de Él.
La Dispensación de 20 años para dar esta Enseñanza a la humanidad caducó en 1952, pero los Maestros Morya y Saint Germain pudieron asegurar otra Dispensación de 20 años. A principios de la década de 1950 se dijo que cuando este tiempo caducara, el tiempo no se extendería más, aunque Sanat Kumara dijo que si fuera necesario Él se quedaría más tiempo. Pero el Tribunal Kármico descartó eso. Sin embargo, por el gran trabajo realizado a través de los estudiantes, Sanat Kumara fue liberado el 1 de enero de 1956, porque se había logrado mucho trabajo interno necesario. Sin embargo, se necesitaba hacer mucho más (todavía se necesita). Si el eje se hubiera enderezado como algunos han afirmado, entonces ¿por qué todavía están ocurriendo terremotos y manifestándose tantas cosas destructivas y erróneas en la Tierra? Todo el tiempo se ha esperado que ocurra un cataclismo para poner fin a todo eso.
Bajo esta Dispensación se permitió tender un puente sobre la brecha entre la conciencia humana y la conciencia de los Maestros Ascendidos, por el cual los estudiantes pudieran ser conscientes de cuál era el Plan de los Maestros y de lo que estaba sucediendo en los niveles internos. Luego, esos individuos, al cooperar con los Maestros y a través de los decretos y cantos, liberaron la energía y acción que con la Hermandad atrajeron el poder y las bendiciones que anteriormente actuaban solo en el reino etérico, por lo tanto, esto fue atraído al mundo de la apariencia física. De esta manera se evitó mucha destrucción, mucho de lo que se ha denominado el Armagedón.
Por lo tanto, al final del ciclo de 20 años, si no se asignaba más tiempo, se esperaba una acción cataclísmica. Puesto que eso no tuvo lugar en o alrededor de 1972, se cuestionó si se había permitido más tiempo. Si tanto la Atlántida como Lemuria van a surgir, tendrá que tener lugar mucho cambio terrestre. Pero en lugar de tener un cataclismo antes de ahora, dado que se logró tanto en las décadas de 1930 y 1950, evidentemente la Ley Cósmica lo está resolviendo de una manera más gradual y más armoniosa en lugar de una gran acción cataclísmica. Aunque el tiempo no ha sido extendido y ningún cambio drástico ha tenido lugar, sino que en su lugar la puerta ha sido cerrada para la reencarnación para aquellos que no se han beneficiado de la Instrucción de los Maestros Ascendidos. Evidentemente su mal karma tendrá que ser removido de la Tierra y de esta manera se provocará el fin de la creación humana —"el fin del mundo" del que los líderes religiosos han estado profetizando y asustando a la gente para que les entreguen sus posesiones—. La creación humana se refiere a todos los caminos humanos, toda gratificación de los sentidos, conceptos y deseos humanos, engaño, artimañas, crimen, sufrimiento, todas las tragedias, experimentar con impurezas, etc. Si formar una familia (y los animales también lo hacen, solo por instinto) fuera el camino para alcanzar la meta, casi todo el mundo habría ascendido.
Al final de cada vida se hace un juicio sobre lo que uno hizo con la energía durante ese tiempo, cómo y para qué se usó esa energía. A medida que la Tierra se mueve hacia una frecuencia más alta, los individuos tienen que acelerar las energías de sus cuerpos inferiores y ser capaces de controlarlas por completo para poder ir junto con el planeta. Si hay un sentimiento de no querer hacer ese esfuerzo, lo cual es de acuerdo con su libre albedrío, entonces eso automáticamente los coloca con aquellos que no podrán encarnar de nuevo. De esta manera se eliminan a sí mismos a través del libre albedrío.
La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.1 N.5, enero-febrero, 25 Era de Liberación (1980), por A.D.K. Luk. A.D.K. Luk Publicaciones (Traducido por Editorial "YO SOY", Costa Rica)
Siempre se da una advertencia
Mucha gente no hace caso de la advertencia porque tienen su propia idea de cómo debe ser dada. Particularmente los religiosos piensan que se les dará individualmente o se les hará saber. Así que, como Saulo de Tarso, lo echan de menos, y después de pasar a la acción lo descubrirán. La mayoría de la gente en el hemisferio occidental, especialmente la gente de la iglesia, no cree en el reencarnación. Quieren creer en la expiación indirecta. Luego, cuando mueren, descubren que esas creencias no son así.
En los años 30 el Gran Director Divino dijo, hace tanto tiempo cuando la humanidad se apartó por primera vez de la Luz, Él estaba sirviendo de manera similar a los Mensajeros, y que algunos de los estudiantes estaban con Él entonces. Él siguió adelante mientras los estudiantes eligieron dar su atención a las cosas del mundo. Pero ahora se reunían de nuevo para avanzar juntos. Él hizo la Ascensión y se ha convertido en ese Gran Ser, una autoridad para la humanidad, y está sirviendo en el Primer Rayo en el Tribunal Kármico ahora.
Advirtió a la gente que si continuaban así, ¿cuáles serían los resultados? Pero en su mayoría no escucharon y creyeron que no sería así. Sin embargo, el hombre se metió en la densidad contra la que les advirtió. Así es ahora; porque no hay una gran manifestación externa, la gente piensa que no puede ser así. Sin embargo, la Ley Cósmica sigue entre bastidores y demasiado tarde lo descubrirán.
En 1954, cuando el Director Divino habló a los que salieron del llamado "Compuesto" (Empalizada), dijo: "Toda mi raza raíz está esperando en los niveles internos la oportunidad de encarnar. Sin embargo, estoy dispuesto a permitir que algunos de ustedes tomen cuerpos primero, si demuestran lo que harán, desde ahora hasta el Año Nuevo.
Antes de que la Atlántida se hundiera, los habitantes fueron advertidos una y otra vez del inminente desastre, como siempre se hace. Pero sólo los más avanzados, los que servían a la Luz prestaron atención. Lo mismo con otras civilizaciones.
Después de un año o más, la duda se deslizó y la mayoría de la gente se volvió más y más escéptica, entonces de repente un día sucedió.
En los años 30 se dijo que cada individuo tendría que elegir si serviría o no a la Luz.
Encarnar en la tierra da la oportunidad de hacer las cosas bien, alcanzar la Ascensión o al menos avanzar hacia esa meta. En el pasado, cuando uno no alcanzaba el grado, podía volver a encarnarse. Ahora, si uno no aprovecha esa oportunidad, no puede volver a encarnar en la tierra. Mientras que aquí cada uno todavía tiene libre albedrío y debe elegir el camino que desea seguir. Cuánto quiere cada uno su propio camino mientras que aquí determina cuál será el curso después de pasar. Pero al final de la encarnación la Ley Cósmica reemplaza el libre albedrío humano de aquellos que no aprovecharon esa oportunidad, y decide a dónde deben ir.
El ser externo quiere ejercer su libre albedrío y hacer lo que quiera y especialmente cuando se trata de actividades espirituales. Piensa y siente que puede hacer exactamente lo que le plazca, y se rebela en todo lo demás, pensando que es una interferencia con su libre albedrío. Sin embargo, las condiciones climáticas, ciertas leyes establecidas en el mundo exterior a veces interfieren con el libre albedrío. Por regla general, el libre albedrío humano y la voluntad divina están muy alejados. Ahora la Luz Cósmica tiene el poder y la autoridad para reemplazar el libre albedrío humano. Y esa es la única manera en que el hombre volverá al modo de vida Divino.
Recuerden que el primer pecado fue la rebelión, la desobediencia que provocó la "caída del hombre". Ahora por unos 40 años la Ley Cósmica ha permitido a través de la misericordia a los Maestros Ascendidos y a los Seres Divinos informar e instruir a la humanidad de la llegada de cambios, y lo que se puede y se debe hacer. Pocos han escuchado y necesitado la advertencia, el ser externo aún determinado a seguir su propio curso, no estando dispuesto a aceptar que la Ley Cósmica puede cambiar las cosas.
A.D.K.Luk (Alice Schutz), La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.2, N.4, noviembre-diciembre, 26 Era de Liberación (1980) A.D.K. Luk Publicaciones (Traducido por Editorial "YO SOY", Costa Rica)
Debe elegir
Hasta 1926, la humanidad era bastante libre de elegir seguir adelante de maneras algo indefinidas. Pero desde entonces, la Ley Cósmica, a través de la Luz Cósmica, ordena a los individuos elegir si entrarán o no en la Luz. La Luz Cósmica es parte de cada individuo y cada uno debe llegar a comprender la Ley Divina, la cual no tiene miramientos con la ignorancia o la desobediencia. La Ley actúa.
Los Estados Unidos de América están destinados a ser la "Copa" de Luz para el mundo. En el pasado, la gente del mundo occidental no estaba interesada ni comprendía los ideales de la Vida. Pensaban que tenían que buscar este conocimiento en la India o en algún lugar del Oriente. Sin embargo, eso ha cambiado.
Todo aquí en la tierra se estaba volviendo cada vez más complejo y más técnico en su expresión a través de conceptos humanos; las leyes metafísicas solo se explicaban parcialmente, de modo que el individuo promedio tenía poca comprensión de las leyes. El Ser Cósmico Victory, proveniente de Venus, vio la necesidad de cambiar todo esto. Él vino y emitió el fíat que dejó de lado la antigua ley oculta. Declaró que la Ley para la tierra en el futuro era que la Luz fuera revelada en América, por lo que ya no es necesario ir o mirar hacia el Este en busca de la Luz, ni practicar aquellos métodos anteriores. Es por eso que el Maestro Saint Germain no ha utilizado la Biblia ni terminología oculta.
Esas cosas del pasado solo han dado resultados parciales y no han traído la libertad a la humanidad. La Enseñanza de la Nueva Era, tal como se da bajo la dirección de Saint Germain, cuando se aplica, trae resultados permanentes y permite a muchos estudiantes alcanzar la meta de la Ascensión en una sola encarnación, en comparación con los métodos anteriores que tomaban muchas encarnaciones.
Por misericordia, la provisión de la Ley ha sido revelada ahora, lo cual da a muchos la oportunidad de liberarse, si eligen cumplir. Esto otorga una gran oportunidad no solo para la propia libertad, sino para prestar un servicio impersonal a la humanidad y a la tierra. Esto es necesario porque la humanidad es responsable de las condiciones que existen aquí. La discordia que se registró en el sentimiento de cada uno ha cambiado la tierra de la perfección a lo que es hoy.
Sin embargo, el requerimiento ahora es salir de lo viejo —que no ha traído libertad— y entrar en la aceptación y aplicación de lo nuevo, que traerá Libertad permanente tanto a la humanidad y la tierra como al individuo. La Enseñanza para la Nueva Era no es simplemente una revisión de enseñanzas metafísicas o antiguas enseñanzas ocultas que tantos están promoviendo. Esta Enseñanza de la Nueva Era es una presentación nueva que entrega la Ley del propio ser, la Ley de la Vida, que consiste en comprender y aplicar la Presencia "I AM" ("YO SOY") y las acciones del Fuego Sagrado. Ahora tenemos esto en lugar de usar parábolas, símbolos, "persianas" (blinds), expresiones veladas y complementarias, etc., que contienen verdades parciales. Antiguamente, la Verdad real o completa tenía que ser revelada desde el interior de uno mismo antes de que la Verdad fuera conocida. Esto solo podía hacerse en un Retiro. Ahora ha sido presentada claramente, de una manera sencilla que puede ser entendida y comprendida por el intelecto. En lugar de ser abstracta es concreta, y cuando se aplica correctamente, uno puede obtener una confirmación clara y definida desde su interior. La aplicación trae resultados permanentes. Así, tenemos la oportunidad de devolver un equilibrio a la vida, lo cual cada uno necesita hacer antes de ganar su propia Libertad.
Muchas personas responden a los métodos antiguos porque los practicaron en encarnaciones anteriores. Existe un momentum de eso, y los registros están en sus cuerpos etéricos; su conciencia se conecta con ese momentum y esos registros. Así es como fuimos arrastrados a las limitaciones en las que nos encontramos ahora. La Ley actuó de acuerdo con el mundo de sentimientos de cada uno. El mundo de sentimientos, al no estar gobernado, rige a la humanidad. Los efectos son los resultados de las causas generadas. En su mayor parte, esto se ha olvidado y los individuos no creen que sean responsables de lo que hay en su mundo. Cada uno es responsable de su propio mundo, ya sea por creación directa o por aceptar algo indeseable desde el exterior.
El libre albedrío de la humanidad no podía ser interferido en ningún momento hasta ahora, con la liberación de la Luz Cósmica, lo cual ha hecho posible que se haga tanto de lo que antes no estaba permitido. Para algunos estudiantes fue posible dejar de lado el tiempo y el espacio, lo que les permitió invocar el poder para prestar el servicio requerido para la humanidad. Así se lograron cosas nunca antes conocidas en la tierra.
A través del trabajo de decretos en grupos, se enviaron a los mundos mental y de sentimientos de la humanidad ciertos trabajos que debían realizarse. Cuando uno llega a esta Enseñanza de los Maestros Ascendidos y la sigue, entra en esta gran corriente de Luz amplificada por la Luz Cósmica que está siendo liberada sobre la tierra para traer la perfección a la humanidad. Esta Luz Cósmica es parte de la corriente de vida de cada individuo.
¿Por qué permanecer en ese estado o nivel de conciencia cuando ahora puede ser trascendido? Deberíamos hacer algo más que simplemente activar los viejos patrones establecidos bajo la ley oculta y registrados en nuestros cuerpos etéricos. Debajo de esos registros en nuestros cuerpos etéricos están los registros de perfección que todos conocíamos antes de alejarnos de la Luz y la perfección. Ahora, a través de esta nueva Enseñanza de Saint Germain, aplicándola como sugieren los Maestros Ascendidos y Seres Divinos y no mezclándola con las versiones metafísicas y ocultas, esa perfección puede ser invocada de nuevo; no solo desde los Reinos de perfección, sino también desde los registros etéricos profundos dentro de nuestros propios cuerpos etéricos.
A.D.K.Luk (Alice Schutz), La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.2 N.5, enero-febrero, 26 Era de Liberación (1981)
Este dicho, "Conoce la verdad y la verdad te hará libre", ¿se refiere a qué? A la verdadera comprensión de la vida, que es la comprensión y el reconocimiento de la propia Presencia YO SOY. Este es el único medio de conocer la Verdad.
Buscar la asistencia de un Maestro Ascendido es similar a buscar la propia Presencia "YO SOY", excepto que aquellos que han alcanzado la maestría y la Ascensión tienen el conocimiento consciente de esa Victoria, con la que se puede asistir a uno que no ha ascendido. Esto, su propia Presencia "YO SOY" aún no lo tiene.
Uno debe probar que la vida misma tiene dominio. La vida no se nos demuestra a nosotros. Así que debemos probar la vida por nuestra propia aplicación, que es lo que ha faltado a través de los siglos. No podemos esperar que alguien más nos la pruebe.
El secreto de la vida es la comprensión y aplicación de las palabras "YO SOY". Las palabras "YO SOY" han sido usadas tal como están escritas en inglés, en cada civilización que ha estado en la tierra. Sólo porque Saint Germain es la Ley del Séptimo Rayo ha surgido esto, y la Ley permitió que fuera dada por Él.
En la evolución de cada planeta llega el momento en que él y su humanidad deben expresar el Plan Divino del sistema y avanzar hacia una mayor perfección; o en el caso de la tierra, llegar a la perfección y luego avanzar. Desde que en los años 30 este empuje cósmico ha estado en marcha. Aquellos de la humanidad que no se alineen con la nueva acción, se retirarán de la tierra, al haber hecho la elección por libre voluntad.
En los años 30 se habló mucho de que los seres humanos tenían que elegir, si entrar o no en la Luz o seguirla. El 22 de octubre de 1939, el Gran Director Divino dijo que todos los encarnados estaban en la división de los caminos, y no iban a tener más encarnaciones para decidir.
A la luz de las cosas ahora, ya nos dijo entonces que la puerta de la reenacranación estaría cerrada.
A.D.K.Luk (Alice Schutz), La Ley de la Vida, Boletín El Iluminador, V.10, N.6, marzo-abril, 35 Era de Liberación (1990)
|